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Democracia envenenada

Escrito por Felipe Ortega.

Nuevamente, Rusia se ve expuesta a una notable crisis democrática interna, y una complicada postura internacional. Escándalos de corrupción, envenenamientos y represión política envuelven al Kremlin en una de sus mayores controversias de la última década. Esta situación no solamente visibiliza los robos del gobierno ruso a sus ciudadanos, sino que también evidencia las atrocidades que puede llegar a hacer para encubrir los casos. A fin de poder comprender los hechos que han puesto al Kremlin en la mira de la mayoría de Estados democráticos, es necesario saber la trayectoria y antecedentes de los personajes principales en esta situación de crisis democrática.

 

Los antecedentes

 

Vladimir Putin ha sido presidente de la Federación Rusa por casi 17 años en 4 periodos presidenciales. Forbes (2018) reconoce a Putin como una de las personas más poderosas del planeta, electa como la más poderosa entre 2013 y 2016. En los últimos años, tanto el presidente como otros altos funcionarios del gobierno, han sido involucrados en varios escándalos de corrupción, por lo que el descontento social, la presión de los opositores y señalamientos internacionales han aumentado dramáticamente. De acuerdo con El Mundo (2016), la corrupción en Rusia se lleva hasta un tercio del PIB cada año. Estos robos demuestran el fraude de la élite política rusa, provocando fuertes desagrados de la ciudadanía hacia el gobierno y el surgimiento de nuevos actores que se oponen a que estas malas prácticas se sigan presentando en Rusia. Inclusive, la Fundación Anticorrupción, liderada por Alexei Navalny, ha publicado un video donde se demuestra que el presidente de Rusia hasta cuenta con su propio "palacio secreto" con un valor aproximado de USD $1,350,000,000.

 

Alexei Navalny ha sido el mayor opositor que el Kremlin ha tenido desde 2011. En su carrera política se encuentra su paso por el Partido Democrático Unido Ruso Yabloko de 1999 hasta 2007. En su labor como opositor de las políticas corruptas del gobierno ruso, en 2011 por medio de Twitter, provocó la movilización de miles de personas en Moscú para rechazar los resultados de las elecciones legislativas de ese año. De acuerdo con la BBC (2011), más de 120,000 personas se reunieron en el centro de Moscú para demostrar su enojo por fraude electoral. El gobierno se pronunció en contra de esta situación enviando por primera vez a Navalny a prisión. Posterior a su encarcelamiento, Navalny continuaba ejerciendo presión sobre el gobierno mediante la publicación de investigaciones sobre la corrupción de los gobiernos de Putin y Medvedev. Con la excusa de malversación de fondos, el gobierno ruso detuvo nuevamente a Navalny, lo que provocó rechazo de la Unión Europea y Estados Unidos a los abusos del gobierno ruso. Ya a su salida,  continuaba revelando los casos de corrupción del gobierno ruso al instituir su fundación de anticorrupción e investigación.

 

¿Qué ha ocurrido recientemente?

 

Para acabar con las revelaciones de corrupción de los altos funcionarios del Kremlin, el despótico gobierno ruso ha hecho todo lo posible para eliminar al opositor. De acuerdo con el medio Al Jazeera (2021), el hostigamiento del gobierno a Navalny llegó a un nivel crítico tras envenenamientos y nuevos encarcelamientos en plenas elecciones locales en Rusia. Los funestos acontecimientos comenzaron el 20 de agosto del 2020, donde  la vocera de Alexei Navalny anunció que después de tomar una taza de té en Omsk, Siberia, Navalny fue hospitalizado. Después de dos días de estar en un hospital en Siberia, el opositor fue trasladado y puesto en coma artificial en un hospital en Berlín,  donde el 2 de septiembre los médicos alemanes confirmaron que Navalny había sido envenenado.

 

Los médicos rusos se rehusaron a confirmar el envenenamiento, lo que causó una gran incertidumbre sobre los hechos. La canciller alemana, Ángela Merkel, se refirió a los hechos como un intento de homicidio y que el gobierno ruso debe responder a lo sucedido, pero yo considero que estas palabras se quedarán solo en palabras. Dos semanas después, los gobiernos de Francia y Suecia confirmaron que Navalny fue envenenado con un agente nervioso 'novichok', utilizado previamente en envenenamientos de la Unión Soviética. Putin condena las acusaciones de Alemania, Francia y Suecia como hechos sin pruebas y sin sustento. Ya cuando Navalny se recuperó a finales de septiembre, el Kremlin se pronunció dándole la "bienvenida" a Moscú, mientras que días antes, cuando Navalny se encontraba en coma, el gobierno congeló sus cuentas. Ya para el primero de octubre, Alexei Navalny acusa directamente a Putin del envenenamiento y expresa su deseo de volver a Rusia. Como respuesta, el vocero del presidente simplemente acusó al opositor de trabajar para la CIA.  En diciembre 14, investigaciones de CNN descubren por un video que efectivamente un grupo del Servicio Federal de Seguridad, junto con laboratorios especializados, fueron los que estaban detrás de la operación y los ataques al opositor.

 

Con una alta tensión política, el Kremlin le impone un ultimátum de volver a Rusia al día siguiente si no quiere volver a ser arrestado, y por sus condiciones de salud no pudo viajar ese día.  Claro está que para el 12 de enero, a pesar de que un juez ruso estableció encarcelar a Navalny por haber roto los términos de sentencias previas, el opositor decide volver a Rusia. Cuando Navalny aterriza en Moscú, fue inmediatamente detenido por treinta días antes de su juicio. Como era de esperar, los países occidentales ratificaron su inconformismo con las decisiones e imparcialidad del Kremlin, además de pedir su liberación. Posteriormente, el 02 de febrero la Corte decide condenar a Navalny a pasar dos años y medio en prisión por romper su libertad condicional; según CNN (2020) esta condena fue reducida en un mes y medio cuando el 20 de febrero tras tener en cuenta el tiempo que pasó bajo arresto domiciliario entre 2014 y 2015. El desagrado hacia el Kremlin se sigue reflejando con miles de personas protestando por la libertad de Navalny en las calles de Moscú.

 

Repercusiones

 

Todos estos acontecimientos se sintetizan en una dramática crisis democrática por la que está pasando la Federación Rusa. Personalmente, observo que por un lado, ese país está experimentando un robo masivo  de billones de dólares anuales por parte de sus dirigentes, y por otro lado, los dirigentes hacen todo a su disposición para encubrir sus fraudes. Incluso, ciertos dirigentes llegan a tal nivel de encubrimiento que intentaron asesinar al mayor opositor y representante de millones de personas cansadas de ser robados por su gobierno, volviendo a las mismas prácticas del fracaso sueño soviético. Estos hechos simplemente reflejan las malas prácticas que perjudican la poca democracia que existe en Rusia, lo que provoca una enorme inestabilidad social y política en Rusia. El simple hecho de que el gobierno se vea acusado de intento de asesinato al líder opositor dice mucho sobre la carencia de libertad democrática por la que Rusia está cursando. A fin de cuentas, la sociedad siempre va a ser la perjudicada al seguir siendo estafada por sus dirigentes, y reprimida si llegan protestar por ello. 

 

La comunidad internacional se ha pronunciado fuertemente en contra de los hechos, pues es fundamental para la mayoría de Estados occidentales preservar la tradición de libertad democrática en el planeta y solucionar las consecuencias que los autoritarismos pueden llegar a tener dentro de la sociedad. Es por ello que Estados como Alemania, Francia, el Reino Unido, Estados Unidos, entre otros, ejercen presión sobre el gobierno de Putin para que haya un buen ejercicio de las prácticas de un sistema democrático en Rusia y liberar al opositor. De acuerdo con el comunicado de prensa que emitió el G7 (grupo de los 7, 2021), estos países condenan el arresto de Alexei Navalny, junto con los miles de manifestantes pacíficos y de periodistas. De mismo modo, exhortan a Rusia a que cumpla sus obligaciones nacionales e internacionales y libere a los detenidos por ejercer su derecho de reunión pacífica. De igual manera, organizaciones internacionales, como la Unión Europea, ya han decidido tomar acciones frente a los abusos del gobierno ruso hacia los opositores. Según el Washington Post (2021) la Unión Europea decidió congelar los activos y prohibición de viajar a los oficiales rusos responsables de la detención de Navalny. Aunque en este momento sea incierto el futuro de Navalny,  la comunidad internacional considera preocupante que todas las acciones del Kremlin los esté guiando a un posible régimen autoritario, lo que sí llegaría a ser un problema mucho mayor para el funcionamiento mundial existente.

 

En mi opinión, este tema va para largo, e incluso puede ser irresoluble.  A pesar de las presiones internacionales sobre Rusia, estas no llegan (ni llegarán) a ser suficientes para que, por lo menos, se libere a Alexei Navalny. Por un lado, creo que la Unión Europea y el G7 no se atreverían a incrementar las sanciones impuestas, pues Rusia simplemente respondería con otro tipo de medidas económicas o políticas que pueden perjudicar y costarle aún más a estos países que a la misma Rusia, así que, como dije anteriormente, las palabras se quedarán en palabras.  Incluso, históricamente se ha visto que Rusia ha cedido muy poco cada vez que está siendo presionada por la comunidad internacional; simplemente, el Kremlin es indiferente a las críticas del mundo occidental. Aunque esta noticia continúe en desarrollo, yo creo que lo más probable es que, por el momento, no le suceda nada más que las mismas protestas sucumbientes que no cambiarán las decisiones del gobierno. Habrá que esperar a las elecciones del 2024 para observar si llega a haber algún cambio trascendental y transparente en las urnas.

 

 

Fuentes:

U.S. Department of State. (2021, 26 enero). G7 Foreign Ministers’ Statement on Arrest and Detention of Alexey Navalny[Comunicado de prensa]. Recuperado de https://www.state.gov/g7-foreign-ministers-statement-on-arrest-and-detention-of-alexey-navalny/

Chernova, A., & Rahim, Z. (2021, 20 febrero). Alexey Navalny seguirá en prisión después de que la corte de apelaciones de Moscú confirmara su sentencia. CNN Español. Recuperado de https://cnnespanol.cnn.com

BBC News. (2011, 25 diciembre). Moscow protest: Thousands rally against Vladimir Putin. BBC. Recuperado de https://www.bbc.com

Hart, R., Porterfield, C., Dans, E., Martin, G., Rodgers, J., Rodgers, J., … Dobson, J. (2018). Vladimir Putin. Recuperado de https://www.forbes.com/profile/vladimir-putin/?sh=3f3e0e1f6fc5

Al Jazeera. (2021, 19 enero). Alexey Navalny timeline: From poisoning to prison. Politics News | Al Jazeera. Recuperado de https://www.aljazeera.com

Colás, X. (2016, 16 enero). La corrupción se come a Rusia. EL MUNDO. Recuperado de https://www.elmundo.es

Cook | Ap, L. (2021, 22 febrero). EU to hit more Russian officials with sanctions over Navalny. Washington Post. Recuperado de https://www.washingtonpost.com